MATAMOROS.- Cada vez que el aceite se vierte al drenaje, comienza un problema: se enfría, se endurece y forma bloqueos que pueden derivar en estancamientos, inundaciones y daños costosos al sistema pluvial.
Lo que tiramos sin pensar, se convierte en un desastre que afecta a todos.
Prevenir es tan sencillo como desechar correctamente aceites y grasas.
La responsabilidad comienza en casa.
