NUEVO LAREDO.- Cuando todos están conviviendo, comiendo o divirtiéndose, es fácil asumir que alguien más está vigilando el área de la alberca. Sin embargo, muchos accidentes ocurren precisamente en esos momentos de distracción.
Una emergencia en el agua puede ocurrir en segundos y muchas veces sin gritos ni señales evidentes.
Por eso es recomendable contar con:
Un salvavidas capacitado, cuando sea posible.
Una persona responsable designada para vigilar constantemente la alberca.
Alguien con conocimientos básicos de primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar (RCP).
Esta persona puede:
• detectar situaciones de riesgo rápidamente
• actuar de inmediato ante una caída o accidente
• iniciar primeros auxilios mientras llega ayuda profesional
• coordinar la respuesta de emergencia
La supervisión debe ser permanente, especialmente cuando hay niñas y niños dentro o cerca del agua.
No confíes únicamente en flotadores, juguetes acuáticos o la presencia de varios adultos. La vigilancia activa salva vidas.
En una emergencia acuática, cada segundo cuenta.
Protección Civil y Bomberos Nuevo Laredo recomienda que toda reunión con alberca cuente con una persona responsable de la supervisión y, de ser posible, con conocimientos en primeros auxilios.
La mejor emergencia es la que se previene.

