Por.- Angelica María Arredondo Arrambide
Reynosa, Tamaulipas. – El incremento de accidentes viales en el estado se ha convertido en una de las principales preocupaciones en materia de seguridad y salud pública, con cifras que reflejan una tendencia al alza en los últimos años y un impacto directo en vidas humanas.
De acuerdo con datos recientes de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas y reportes de seguridad estatal, Tamaulipas superó los 14 mil accidentes viales en 2024, mientras que en 2025 se registraron al menos 350 personas fallecidas por hechos de tránsito. La problemática se ha mantenido en 2026, donde más de 30 muertes se han contabilizado tan solo en periodos vacacionales.
Las estadísticas revelan además que durante meses de alta movilidad, como diciembre, los accidentes pueden incrementarse de forma drástica, alcanzando hasta un 100% más en fallecimientos respecto a periodos ordinarios, acompañado de decenas de lesionados en carreteras y zonas urbanas.
El caso más crítico se presenta en Reynosa, municipio que encabeza la incidencia estatal. Tan solo en 2025, esta ciudad registró más de mil accidentes vehiculares, de los cuales alrededor de 650 dejaron personas lesionadas, además de concentrar más de 130 muertes, posicionándose por encima de otras ciudades como Ciudad Victoria, Tampico y Nuevo Laredo.
A nivel operativo, autoridades locales estiman que en Reynosa ocurren entre 10 y 15 accidentes diarios, una cifra que evidencia la presión constante sobre sus vialidades y el riesgo cotidiano para conductores y peatones.
Especialistas atribuyen este incremento a múltiples factores: el crecimiento acelerado del parque vehicular, el exceso de velocidad, el uso del celular al conducir, el consumo de alcohol y la falta de cultura vial. A ello se suma la saturación de avenidas principales y la limitada infraestructura para soportar el flujo actual.
Frente a este panorama, las autoridades han reiterado la necesidad de reforzar campañas de concientización, mejorar la vigilancia y endurecer sanciones para reducir la siniestralidad. Sin embargo, coinciden en que el cambio de fondo debe venir desde la responsabilidad individual de cada conductor.
Hoy, las cifras no solo representan estadísticas, sino historias truncadas. En Tamaulipas, y particularmente en Reynosa, cada accidente es un recordatorio de que la prevención no es opcional, sino una urgencia colectiva.
