Se ha detectado un esquema en el que los estafadores se hacen pasar por bancos, contactan a la víctima desde números aparentemente oficiales y usan datos parciales reales para generar confianza. Luego crean presión y urgencia, alegando riesgos de fraude o intervención de un “hacker”, y solicitan transferencias o préstamos.
Recomendaciones para protegerte:
• Nunca compartas códigos ni datos bancarios por teléfono o mensajes.
• Verifica siempre la información directamente con tu banco.
• No cedas a la presión ni a la urgencia de desconocidos.
• Informa a familiares y amigos sobre este tipo de fraude.
Mantente alerta y protege tu dinero.
